Sólo somos el producto, del producto de una copia, de otra copia, de una copia de alguien. Sólo eso, y nada más. Escuché una vez decir a alguien, y cuánta razón tenía. Nos limitamos a eso, a ser una insignificante copia, de alguien, que no llegaremos a ser, y aún así, cuando nos rendimos, volvemos a ser una copia. Y así cuando estemos muertos, alguien será una copia, de otra copia, de la copia de nosotros, que no somos más que...
No hay comentarios:
Publicar un comentario